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Este artículo fue consultado con un especialista de Doctoranytime.

El teléfono suena en una reconocida clínica de la Ciudad de México, quien llama es una chica que acaba de cumplir 18 años y busca la ayuda que necesita para huir de casa. Después de levantar el teléfono, la recepcionista le pregunta qué servicio le interesa para brindarle más información y su respuesta inmediata es: “Quiero donar mis óvulos porque sé que pagan por hacer eso y no me tengo que operar para ese dinerito fácil”.

Posteriormente, la recepcionista le pregunta su edad para asegurarse de que sea mayor de edad. “Acabo de cumplir 18 años hace unos días, pero quiero ganar dinero para poder irme de mi casa porque mi esposo me pega”, menciona con una voz rápida, como si alguien fuera a descubrirla. Continúa diciendo: “Una chava de mi barrio también tenía un marido que le pegaba y donó varias veces. Con ese dinero agarró a su bebé y pudieron pagar para irse al norte. Yo quiero eso, pero nadie me da trabajo por ser mamá soltera y ya no soporto más a mi esposo. Mis papás me casaron por salir embarazada, pero cuido mucho que cuando mi marido me pega no me pegue en mi panza para que mis óvulos estén al cien”, dice la chica.

La donación de óvulos es uno de los procedimientos de reproducción asistida más buscados en los últimos años. Cada vez más mujeres están posponiendo la maternidad y buscan tener mayor libertad en cuanto a la elección del momento para tener hijos, sea con una pareja o sin ella. Consecuentemente, es normal que salga la pregunta sobre cómo se consiguen esos óvulos y qué tiene que hacer una persona para poder donar los suyos.

¿Cómo es la experiencia de donar óvulos?

De acuerdo a la Asociación Mexicana de Medicina de la Reproducción, solo en México hay entre 4 a 5 millones de parejas que experimentan algún padecimiento que produce infertilidad en alguna de las partes. Por lo tanto, los procedimientos de reproducción asistida representan una esperanza para estas parejas que buscan tener bebés. La infertilidad no necesariamente es causada por algún padecimiento, ya que hay mujeres que naturalmente no tienen una producción ovárica alta. Con esto, nos podemos dar una idea de que traer una vida al mundo no es algo tan sencillo.

Desgraciadamente, la remuneración económica es una de las motivaciones de las mujeres que buscan donar óvulos. Otra muy común es la falta de oportunidades laborales sumada a la pobreza en la que viven muchas mujeres. Naturalmente, recibir más de 10 mil pesos (500 dólares aproximadamente) por sus óvulos se vuelve una oferta muy tentadora, a pesar de los pesares que puedan vivir en el proceso.

De forma natural, una mujer produce cada mes un óvulo maduro. Si es fertilizado se convertirá en embrión y se desarrollará durante el embarazo. Si no es fecundado se perderá durante la regla.

El Dr. Jorge Rafael de León, Ginecólogo y Obstetra, con una subespecialidad en Biología de la Reproducción, nos dice que “una mujer sana dispone desde su nacimiento de unos 800.000 ovocitos en sus ovarios. Estos ovocitos son las formas inmaduras de los futuros óvulos.” Él continúa explicándonos que “durante todo el periodo fértil de su vida, sólo uno de cada mil (no más de 400) llegará a madurar y, por lo tanto, a tener la posibilidad de ser fecundado.”

Cada mes varios ovocitos inician al mismo tiempo un proceso de desarrollo que acaba en el día de la ovulación. Sólo uno de ellos llega en este momento a ser un óvulo maduro, mientras que los demás se atrofian y pierden su utilidad. De esta forma, el organismo de la mujer se prepara para el embarazo, si este es su deseo. Si no es así, este óvulo es ya innecesario y se elimina junto con la hemorragia menstrual.

La donación de óvulos se define como la entrega (anónima, gratuita y altruista) de algunos óvulos de una mujer para que otra pueda conseguir tener un hijo. Estos óvulos proceden, por lo tanto, de la reserva natural que existe en los ovarios y que, mensualmente, cada mujer pierde en su ciclo y nunca llegarán a ser utilizados.

¿Cómo se obtienen los óvulos?

Las clínicas dedicadas a la reproducción asistida cuentan con esos óvulos porque las mujeres van y deciden donarlos. Los requisitos pueden variar dependiendo la clínica pero, en su mayoría, solo se aceptan donadoras que tengan entre 18 y 28 años, que puedan dar un historial médico familiar para conocer enfermedades hereditarias, estar conscientes de que será necesario atravesar por un procedimiento hormonal y conocer a profundidad el proceso de la donación de óvulos.

Los médicos son los encargados de hacerles una serie de pruebas que permiten valorar si son candidatas o no. En estas pruebas se busca que no tengan alguna enfermedad de transmisión sexual (ETS), que estén en su peso ideal, que no sean alcohólicas, fumadoras o consuman drogas. A la par, un psicólogo las evaluará para asegurarse de que no vivan con alguna enfermedad mental y que comprendan cada paso del proceso. Aunque parezca simple, deben entender que es posible que su óvulo se vuelva un bebé sobre el cual no tendrá ningún derecho legal. De hecho, no se le avisa a la donadora cuando sus óvulos son usados, pero sí cuando se llega al límite de hijos que existan a raíz de su donación. Solo pueden nacer tres bebés de los óvulos de una donadora y se le notificará cuando esta condición se haya cumplido, pero no puede solicitar más información sobre los hijos que se hayan obtenido de sus donaciones.

Posteriormente, la receptora y la donadora entrarán en un proceso de estimulación ovárica. Este proceso consiste en usar medicamentos hormonales que deberán ser inyectados de manera periódica para lograr que los ovocitos maduren. Lo más complicado es que estas inyecciones se deben hacer directamente sobre el abdomen y usualmente esta primera fase dura entre 8 a 14 días.

En la donadora se busca aumentar y mejorar la calidad de sus óvulos, mientras que en la receptora, que será quien pase los 9 meses de embarazo, el objetivo es preparar el cuerpo para recibir al óvulo ya fecundado. Una vez que el proceso acabe, la donadora será citada para su extracción. Esta intervención, conocida como punción, no requiere que pase la noche en el hospital, ya que se le anestesia de manera parcial mientras se extraen la mayor cantidad de óvulos posibles para después ser almacenados en un laboratorio. Ahí estarán protegidos hasta que una pareja decida usarlos y fecundarlos de manera artificial.

Aunque este proceso no debería recibir una remuneración económica, muchas clínicas lo hacen para animar a las mujeres a que donen. Las clínicas pagan entre 5 mil a 20 mil pesos (250- 1000 dólares aproximadamente) a la donadora dependiendo si tiene o no características físicas “especiales”, como ser pelirrojas o tener ojos de color azul. Este cambio en la remuneración se debe a que muchos extranjeros buscan que sus hijos tengan características físicas parecidas a las de ellos. Por lo tanto, en un país donde no es muy común tener ojos o cabello de cierto color, estos se vuelven invaluables. Existen también clínicas que ofrecen la opción de elegir entre un banco nacional o internacional.

De hecho, hay un término que hace referencia a la acción de viajar a otro país para iniciar algún tratamiento de reproducción asistida. Este es “turismo reproductivo” y es muy común en nuestro país y en España, Inglaterra y Alemania.

¿Por qué los extranjeros buscan la donación de óvulos en México y LATAM?

Las personas que más buscan este procedimiento en México son, curiosamente, extranjeras. Esto se debe principalmente al costo que se ofrece en nuestro país, el cual es considerablemente más bajo que en Estados Unidos o países europeos. Otro punto es que en países más religiosos esta es una práctica que todavía no está legalizada.

En México, el proceso de ovodonación cuesta alrededor de 75 mil pesos mexicanos, el equivalente a 3,500 dólares americanos, sin tomar en cuenta los gastos de hospitalización después del parto. Por otro lado, en Estados Unidos el costo incrementa de manera considerable, alcanzando en algunas ocasiones los 65 mil dólares. Por otro lado, en el territorio europeo el costo puede ser de 10 a 15 mil dólares americanos.

La donación de óvulos es un procedimiento cada vez más aceptado y buscado por las parejas. Sin embargo, es necesario tener en cuenta las implicaciones emocionales del proceso en las mujeres. El primer “pero” que le ponen las parejas a la ovodonación es el hecho que su hijo no será biológicamente suyo. Sin embargo, se debe considerar que la mujer será quien lleve el embarazo de principio a fin, lo que hace que la relación biológica y el vínculo se fortalezca.

Por ejemplo, cuando las mujeres tienen entre 23 y 25 años de edad se dice que están “en la mejor etapa reproductiva de sus vidas”. De hecho, los embarazos en esta etapa son más llevaderos y en su mayoría no son de alto riesgo. Sin embargo, cuando la mujer supera los 35 años de edad, la probabilidad de embarazarse baja considerablemente, ya que se estima que solo tiene un 8% de oportunidad de concebir.

Ante estos cambios dentro de la sociedad, la medicina ha tenido que desarrollar nuevos métodos que faciliten la concepción. Se espera que en los próximos años más parejas decidan esperar para tener hijos a edades más maduras. Esto genera que sea cada vez sean más solicitados los tratamientos de reproducción asistida, los cuales permiten que las familias de todo tipo se puedan formar.

Este texto fue creado en alianza con doctoranytime, una red de contenidos de corte médico, en ella contamos con la colaboración del Dr. Jorge Rafael De León, ginecólogo y obstetra egresado de la Universidad de Monterrey. Cuenta con una subespecialidad en Biología de la Reproducción por parte del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey.

source https://www.vice.com/es_latam/article/pkbxg8/asi-es-el-proceso-para-donar-ovulos

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