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Artículo publicado originalmente por VICE en inglés.

“Me persigue un tornado y yo o algún familiar nos encontramos en su camino”, me cuenta Tom.

Tom, británico de 36 años, comenzó a tomar citalopram hace un par de años cuando su hermano falleció. Desde entonces tiene pesadillas recurrentes con tornados.

“Miro por la ventana y veo un tornado formándose. Me tortura”, continúa. “Es algo siniestro, presente, pero que no es una amenaza inmediata”.

Los antidepresivos son conocidos por sus molestos efectos secundarios. Ya sea por la pérdida del apetito sexual o del gusto, aquellos que toman este tipo de medicamentos no lo tienen fácil. Ahora que la pandemia ha provocado el aumento del consumo de antidepresivos, estamos hablando de muchas personas en todo el mundo.

Pero solo hay un efecto de los antidepresivos que poca gente parece conocer: los sueños raros. Sin embargo, parece ser bastante común: según el Servicio Nacional de Salud de Reino Unido, uno de cada diez consumidores de sertralina observa este efecto. En algunos casos, los sueños pueden tocar temas tabúes, lo que implica que los afectados se muestran reacios a hablar de las experiencias traumáticas.

Si nunca has tenido sueños antidepresivos, puede ser difícil imaginar lo surrealista que son. Pero realmente estamos hablando de otro nivel, tal y como descubrió Rufaro, una británica de 30 años.

“Son sueños tan vívidos que, a veces cuando me levanto, creo que ocurrió de verdad”, dice. “Incluso llamo a mis amigos y les hablo de esa realidad falsa, pensando que es verdad. Los sueños son tan reales que a veces no hay forma de distinguirlos de la realidad”.

Para algunos, como Rufaro, lo más perturbador es no poder distinguir el sueño de la realidad. Para otros, es el sueño en sí lo que desconcierta.

Sunita, británica de 38 años, toma antidepresivos desde hace años. “Empecé a estar deprimida antes de cumplir los 30”, cuenta. “Todo empeoró cuando me diagnosticaron cáncer de ovario. Tuve que lidiar con la pérdida de los ovarios, la caída de pelo, las múltiples cirugías, la menopausia y los terribles síntomas de la quimio”.

Por si fuese poco, Sunita se contagió de la COVID-19 mientras recibía tratamiento para el cáncer. Esta experiencia traumática y los antidepresivos que toma son la causa de las pesadillas aterradoras que sufre.

“He estado teniendo sueños perturbadores en los que me operaban y me quitaban los ovarios mientras estaba despierta o los cirujanos se comían mi sistema reproductivo y me perseguían”, dice. “También tengo sueños en los que estoy en tierras mágicas con zombis, caníbales que tratan de asustarme y comerme o alienígenas que hacen experimentos conmigo”.

Sophie*, de 22 años, también tiene sueños recurrentes que tienen que ver con su trauma. “A menudo tengo sueños de ‘redención’, en los que mi ex maltratador y violador se disculpa”, dice. “Son tan comunes y vívidos que al día siguiente estoy muy triste”.

También tiene sueños totalmente diferentes: “Hace poco soñé que estaba en un episodio de Desperate Housewives y me perseguía un cura en un vehículo de movilidad”, dice.

La absurdidad también es una característica común de los sueños antidepresivos, algo que Bella*, de 22 años, también ha experimentado.

“En un sueño, estaba en la casa de mi abuelo, vi una horda de coches negros aparcar enfrente y pensé: ‘Mierda, ¿debería esconderme?’. Y salía Glenn Close con el abrigo de pelo que llevaba en 101 dálmatas y seis hombres enormes sujetando la puerta”, cuenta. “Entraban a la fuerza diciendo que mi abuelo les debía dinero y Glenn Close lo cortaba en trozos con un hacha en frente de mí”.

Riley*, de 23 años, también tiene sueños con un nivel de detalle alarmante. “Soñé que trabajaba en una cafetería con Gale de Los juegos del hambre. Solo he visto Los juegos del hambre una vez, hace años, así que no estoy segura de por qué soñé con eso”, dice. “Pero me pedía una cita y yo decía que sí, aunque soy muy lesbiana y no me gusta Gale. Luego íbamos a una carrera de obstáculos de vida o muerte en el Gran Cañón y al final había una cabaña de madera”.

“Entraba y había un anciano encorvado que decía que era caníbal. Acto seguido, movía una cortina para revelar a Gale que estaba atado a una mesa. El viejo malvado me decía que tenía que cocinarlo y me desperté totalmente confundida y busqué al actor que hacía de Gale. Era Liam Hemsworth”.

¿Pero por qué los antidepresivos provocan estos sueños sobre canibalismo y Cruella de Vil?

Se ha descubierto que muchos antidepresivos, como los ISRS, eliminan la fase MOR del sueño. La persona se despierta frecuentemente por la noche y, en consecuencia, los sueños son más cortos e intensos porque el cerebro trata de compensar la falta de la fase MOR metiendo todo lo posible cuando tiene la oportunidad.

El doctor Raheel Karim, consejero psiquiátrico y miembro sénior del Royal College of Psychiatrists, señala otra posible razón. “Los antidepresivos de clase ISRS afectan a los neurotransmisores como la serotonina. Y cuando los neurotransmisores aumentan pueden experimentarse cambios en los sueños”, explica.

La buena noticia es que si tienes sueños extraños mientras tomas antidepresivos, no tienes que preocuparte. Karim asegura que es “uno de los efectos secundarios más comunes” de los ISRS. Dicho esto, si te provocan demasiada ansiedad y reviven recuerdos traumáticos o afectan de forma negativa a tus horas de sueño, deberías hablar con tu médico para encontrar otras opciones. Karim también recomienda tomar la medicación por la mañana, pero repite que “es importante hablar con un médico porque puede que sea necesario reducir la dosis” si el problema persiste.

En resumidas cuentas: no tengas miedo. Que sueñes con comerte a Liam Hemsworth no significa que estés reprimiendo impulsos caníbales (lo sentimos, Freud).

*Se han cambiado los nombres.

source https://www.vice.com/es_latam/article/5dpapq/los-suenos-mas-raros-que-he-tenido-desde-que-tomo-antidepresivos

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